En términos socio-culturales es de destacar que se conserve tradicionalmente el castellano como segunda lengua (aunque también es cierto que en las generaciones jóvenes cada vez el uso es menor, debido sobre todo al uso global del francés en el país como principal alternativa a los oficiales). Incluso existen centros de enseñanza españoles de diferentes niveles en la ciudad y algunos rótulos de calles y comercios escritos en dicho idioma. Sin embargo, en ocasiones esto se ha visto como un síntoma de cierto sentimiento autonomista; y por ello, por ejemplo, la provincia de Tetuán fue sometida a un boicot económico durante mediados del siglo XX.